Por Ignacio Bataller

Uno de los regresos más sólidos del rock en los últimos años es el de The Pretty Reckless. Formada en 2009, la banda nació cuando Taylor Momsen decidió dejar la actuación para dedicarse por completo a la música.

El impacto fue inmediato: con su debut Light Me Up (2010) irrumpieron con fuerza en la escena. Si bien al comienzo la atención pudo centrarse en la carrera previa de Momsen, el interés se sostuvo gracias a un hard rock cargado de riffs potentes, coros memorables y una estética de aire vintage que desentonaba —para bien— con la época.

Con el paso de los años consolidaron una base de seguidores leales que los acompañó hasta su cuarto álbum, Death by Rock and Roll, y la extensa gira que se prolongó durante 2021 y 2022. Tras ese ciclo, la banda vivió una etapa de transición que hoy se transforma en renacimiento: el lanzamiento del single For I Am Death anticipa un nuevo trabajo de estudio y coincide con su participación como acto de apertura del Power Up Tour de AC/DC, desde 2024 hasta la actualidad.

Este impulso renovado también se refleja en la presencia de Momsen en hitos relevantes, como su aparición durante la inducción de Soundgarden en el Rock and Roll Hall of Fame, o su participación junto a Foo Fighters en un homenaje a Mariah Carey en el marco de los Grammy Awards.

Lejos de modificar su identidad para adaptarse a tendencias, The Pretty Reckless ha reafirmado su esencia. La visión artística de Taylor Momsen permanece intacta, y esa coherencia es precisamente lo que su público valora.

Hoy se posicionan como uno de los nombres más potentes del hard rock contemporáneo y llegan a Chile para consolidar ese momento frente a una audiencia que, sin duda, responderá con fuerza en una noche que promete ser inolvidable, compartiendo escenario con Brian Johnson, Angus Young y compañía, el próximo 11 y 15 de marzo en el parque del Estadio Nacional.

Entradas disponible vía Ticketmaster.