Por Ignacio Bataller
Fotos por Rubén Gárate – Chargola Prod.
El proyecto liderado por Daniel Cavanagh y Daniel Cardoso, nacido tras la pausa de Anathema, aterrizó en el Teatro Cariola con un show que combinó material propio y clásicos infaltables, conectando de inmediato con una audiencia completamente entregada.
La noche comenzó con Crisálida, que ofreció una apertura sólida y coherente con el tono del evento. Con un sonido firme y una propuesta cargada de intensidad progresiva, la banda nacional dejó al público encendido y preparado para lo que vendría.
A las 22:15, Weather Systems tomó el escenario y el Cariola se transformó en un viaje emocional. El setlist se movió entre temas de su disco Ocean Without a Shore y canciones de Anathema, logrando un equilibrio que mantuvo el concierto sin puntos bajos. Desde “Deep”, el público entró en sintonía total con la banda, cantando y acompañando cada momento.
Pese a que Cavanagh venía saliendo de una bronquitis severa, el show no perdió fuerza. El apoyo vocal de André Marinho y Soraia ayudó a sostener la intensidad sin afectar la emoción general del concierto.
El encore trajo sorpresas, incluyendo un cover de Metallica (“Wherever I May Roam”) y un momento especialmente potente con “Natural Disaster”, que no estaba anunciado en el setlist. El punto más alto llegó con “Untouchable” en sus tres partes, cerrando finalmente con “Fragile Dreams”.
Más que un concierto, fue una reafirmación: el legado de Anathema sigue vivo, y hoy encuentra en Weather Systems un espacio real para continuar. Una noche intensa, nostálgica y difícil de olvidar.




































