Por Bayron Ríos
Fotos por Juan Kattan – Kattan.ph
Lo sucedido anoche en el recinto de Metro Moneda es de esas anomalías que solo ocurren en nuestro país; con un solo hit conocido y una popularidad alejada de lo masivo, los británicos de Bôa, contra todo pronóstico, repletaron el Teatro Coliseo y brindaron un emocionante concierto en su primera vez en suelo nacional.
Conocidos mundialmente por formar parte de la banda sonora del icónico anime “Serial Experiments Lain”, en el papel pudo haber sido una anécdota esta presentación en el país pero la banda arrastra secretamente una legión de fanáticos que agotaron rápidamente los tickets obligando el traslado del show a un recinto de mayor envergadura.
Su status de banda de culto quedó demostrado apenas se apagaron las luces en el recinto, desatando la euforia de los cientos de fanáticos que llenaron por completo el lugar, siendo “Deeply” la encargada de abrir los fuegos, siendo coreada por todo el público. Luego vino “Whiplash”, canción que le da nombre a su último trabajo de estudio editado el año pasado, y la respuesta fue algarabía total.
Una de las primeras postales de la velada llegó con “Beautiful & Broken”, instancia en que el público prendió las luces de los celulares iluminando cada sector del teatro. Otro momento para el recuerdo fue la cara de sorprendida de Jasmine Rodgers al escuchar los “olé, olé” a “Seafarer”, asombrada por el caluroso recibimiento y cariño expresado por los fanáticos hacia la banda.
Cultivando un sonido rockero pero marcado por pasajes que iban desde lo jazzero con reminiscencias del bossa nova, pasado por la estampa alternativa de los 90’s, Bôa cautivaba a los fans con “For Jasmine” y “Welcome”, canciones de su disco debut. Mientras que la atmosférica “Strange Few”, uno de los buenos cortes de su última placa, se alzaba como uno de los buenos puntos altos de la noche.
Pero el público estaba hambriento de lo clásico, quería canciones pertenecientes al “Twilight” (2001), por lo que la dupla de “Elephant”, que incluyó un juego vocal entre Jasmine y los fans, y la tremenda “Fool” fueron vitoreadas a rabiar por todos los presentes, cerrando en lo alto la sección principal de la presentación.
Tras unos minutos en bambalinas, los ingleses regresaron al escenario y continuaron repasando su debut con la homónima “Twilight”, seguida de “Walk With Me”. Ya en el cierre del concierto, Bôa se despediría con el tema más esperado de la noche: “Duvet”, la magnus opus de la banda y que más de algún fanático a experimentado el sentimiento de la anemoia con esta canción, alcanzó el clímax de la velada.
Recibiendo el máximo cariño de los fanáticos, el conjunto regaló una canción más, “Anna Maria”, para despedirse definitivamente del escenario. Contra viento y marea los británicos dieron un gran concierto anoche, con un sonido que apela a lo más fino del rock alternativo noventero, esta gema oculta de la escena demostró su innegable calidad y actual vigencia musical a pesar de las casi dos décadas de hiatus que mantuvieron. Jasmine Rodgers emite un aura única, amplificado por su carisma y acogedora voz, y aunque solamente ella estuvo presente como parte del actual trío que conforma Bôa, la banda soporte que gira junto a ellos dio el ancho en todo sentido.
Todo un triunfo el debut de Bôa en Chile y que seguro volverán una vez más a recibir el cariño de su fanaticada local.




































