Por Ignacio Bataller

Fotos por Juan Kattan – @Kattan.ph

Hace ya un tiempo que el hardcore y el punk vienen ganando cada vez más espacio en la cartelera de conciertos y en la popularidad global. Una de las bandas ícono de esta nueva ola es Turnstile, por lo que su presentación en Lollapalooza Chile 2026 era, sin duda, una de las más anticipadas del fin de semana.

Esta fue la segunda aparición del grupo en las ediciones sudamericanas del festival, aunque la primera con estatus de headliner. Además, llegó en un momento particularmente alto para la banda, tras el lanzamiento de su álbum Never Enough, trabajo que elevó su popularidad a niveles inéditos y les valió reconocimientos como premios Grammy Awardsen categorías como Mejor Álbum de Rock y Mejor Performance de Metal.

A las 20:00 en punto, Brendan Yates y compañía subieron al escenario Cenco Malls. Sin embargo, desde mucho antes ya se percibía cómo la energía del público comenzaba a cargarse, lista para estallar. Y así ocurrió: apenas sonaron los primeros acordes de la canción homónima del disco, la tensión acumulada se liberó de golpe.

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La banda logró algo poco común: transformar un escenario de festival en la experiencia íntima de un show hardcore en un club pequeño. Esa sensación de hermandad propia de la escena apareció de inmediato. Mosh pits por todo el frente del escenario, saltos, empujones y una intensidad constante que se mantuvo durante todo el set.

Never Enough, T.L.C., Endless, I Care… una tras otra, las canciones fueron cayendo sin pausa. La intensidad del show fue tal que el set debió detenerse por unos minutos mientras un encargado de producción pedía al público dar tres pasos hacia atrás. La solicitud provocó la ya conocida y divertida reacción de la audiencia, algo similar a lo ocurrido con Blink-182 en la edición de 2024.

Holiday, Mystery y la ganadora del Grammy Birds generaron algunas de las respuestas más explosivas de la jornada, en un intercambio constante de energía entre la banda y el público. En total fueron 14 canciones que pasaron casi sin darse cuenta: todo ocurrió muy rápido, pero se vivió con una intensidad difícil de olvidar.

Con esta presentación, Turnstile no solo reafirmó su lugar como una de las bandas más influyentes del hardcore actual, sino también como uno de los nombres más relevantes del rock y de la música de guitarras dentro de la escena mainstream contemporánea.