Fotos por Lollapalooza Chile

Con la temperatura bajando rápidamente en el parque, el calor subía entre los fanáticos apostados en el Banco de Chile Stage a la espera de Interpol. Paul Banks y compañía despacharon solo hits en su hora de presentación, estrechando más su vínculo con el festival como tal y demostrando ser una carta segura para este.

El corte melancólico de la banda calzaba justo con el sol que se escondía, mientras “All The Rage Back Home” iniciaba la procesión con un platinado Banks saludando en español al respetable. “No I in Threesome” y “C’mere” eran recibidas con euforia por los fanáticos, pero “Slow Hands” fue la que encendió transversalmente a la explanada del parque.

Rest My Chemistry” ponía el pie en el freno, para luego contraatacar con “Obstacle 1”, uno de los grandes hits de los neoyorkinos. Sin mayor espacio entre canción, Interpol avanzaba con velocidad por el setlist con “Evil”, poniendo a corear a todos los fans. Para la ocasión la banda prescindió de Sam Fogarino por el tramo latinoamericano de su tour, por lo que la batería estuvo a cargo del músico Urian Hackney, maestro absoluto con las baquetas. Y esta calidad quedó plasmada con elocuencia en “Narc”, mientras que con “Roland” se hacía gigante el ensamble sonoro gracias al swing de Hackney.

La presentación llegaba a su final con “PDA”, a diez minutos de lo pactado, por lo que el apresurado cierre plantó inquietud en los fanáticos y dejando con ganas de al menos dos canciones más. Aun así, Interpol ejecutó un show de buena factoría, en donde la presentación en Lollapalooza se sintió como una entrada, un aperitivo y dejando el sideshow que tuvieron como el plato de fondo en su tercera visita al país en modo festivalero.