Por Ignacio Bataller
Fotos por Rubén Garate – Chargola Prod.
Tras la cancelación del show de Schirenc quien iba a interpretar canciones de Pungent Stench pero no pudo presentarse por problemas de visa. La segunda jornada del Chile TerrorFest quedó en manos de cuatro bandas encargadas de cerrar esta primera edición del festival. Con el horario ajustado, todo comenzó a las 17:30 hrs, cuando Demoniac abrió la fecha con los primeros riffs del día.
Aprovechando a un público aún encendido tras la jornada inaugural, la banda de Valparaíso desplegó su blackened thrash metal con un sonido limpio y contundente. The Trap, Death Comes y El Lado Oscuro de la Rosa fueron algunos de los temas que recibieron a quienes seguían ingresando al Caupolicán.
Tras un breve receso sin música, a las 18:30 hrs fue el turno de Atomic Aggressor, una verdadera institución del metal extremo chileno y mundial. Desde 1985 han difundido su death metal inspirado en el ocultismo, el anticristianismo y la obra de Lovecraft, y esta presentación no fue la excepción. Conquistaron al público desde el primer tema y ofrecieron un show digno de un headliner, pese a ser la segunda banda del día.
Gracias al tiempo liberado por la baja del cartel, la banda presentó un set extendido de 11 canciones que mezcló clásicos con material nuevo de su próximo disco. Bleed in the Altar, Unholy Temple y Sights of Suffering fueron parte de esta arremetida. La experiencia de los músicos especialmente Enrique Zúñiga y Alejandro Díaz, se notó en un show sólido, preciso y con total dominio del Caupolicán. Una presentación impecable.
El primer plato fuerte llegó a las 20:10 hrs con el debut en Chile de los canadienses Sacrifice. Como comentó su vocalista Rob Urbinati, les tomó 40 años llegar, pero lo hicieron con un set de thrash extremo, veloz y demoledor.
Desde FTT / Terror, Hiroshima e In Defiance, pasando por Comatose, Antidote of Poison y Soldiers of Misfortune, hasta Necronomicon, Afterlife y Reanimation, la banda sonó como una máquina perfectamente aceitada. A pesar de algunos problemas técnicos, la ejecución se mantuvo impecable y el público respondió con mosh continuo y una energía que reflejaba el cariño hacia el grupo.
A las 21:50 hrs llegó uno de los momentos más esperados: Tom G. Warrior regresó al escenario junto a Victor “V. Santura” Bullok, Vanja Slajh y Hannes Grossmann como Triptykon, esta vez para rendir homenaje a la banda más importante de su carrera: Celtic Frost.
El show fue sencillamente impresionante. Desde las primeras notas de Circle of the Tyrants, The Usurper y Return to the Eve, el Caupolicán explotó. El sonido fue perfecto; cada instrumento golpeaba con fuerza, independientemente del ritmo del tema.
Uno de los puntos más altos fue la interpretación de Tom, especialmente en canciones del disco Monotheist como Ground y la monumental A Dying God Coming Into Human Flesh, que sumieron al público en un estado casi hipnótico. Las once canciones del set pasaron volando, un éxtasis interrumpido sólo por los característicos “OOOUGGH” de Tom antes de volver a envolver a todos con riffs densos y devastadores.
La presentación se sintió aún más grande que su última visita, un homenaje sincero a lo que Celtic Frost representa para la historia del metal. Y para coronar la noche, llegó el anuncio de una segunda edición del festival en 2026. Con un nivel así, queda claro que el Chile TerrorFest llegó para quedarse, y que tiene todo para volver a posicionarse como uno de los mejores festivales del año.





































