El chiste se acabó: Kyle Rasmussen revela el lado oscuro del quiebre de Vitriol tras ser abandonado en plena gira

Lo que parecía un episodio insólito de rock-and-roll se transformó en una disputa brutal que incluyó drogas, amenazas, policía y acusaciones cruzadas entre el frontman y sus excompañeros.

vitriol break up

La disolución de Vitriol, detonada cuando tres miembros renunciaron a mitad de la gira norteamericana y dejaron a Kyle Rasmussen en una gasolinera, sumó ahora un giro más crudo y conflictivo. Tras la versión inicial del guitarrista Keith Merrow —quien acusó al vocalista de arrebatos de ira infundada— Rasmussen publicó un extenso video en redes para relatar su lado de los hechos: consumo de cocaína en el camino a Canadá, pánico colectivo por posesión de marihuana y una discusión que, según afirma, escaló a amenazas físicas, agresiones hacia su novia y la intervención policial.

Aunque reconoció que su propia intensidad fue el catalizador del conflicto, describió la reacción de sus excompañeros como un “berrinche drogado” que terminó por liberarlo emocionalmente del vínculo con la banda. Rasmussen y su pareja fueron auxiliados por un oficial estatal y lograron volver a casa gracias a una campaña en GoFundMe que ya recaudó cerca de 11 mil dólares, permitiéndoles comprar un auto usado.

Merrow, sin embargo, respondió de forma tajante: “Kyle sucks”, reduciendo el quiebre a un patrón de gritos y comportamientos que —según dice— ya había expulsado a 19 personas del equipo de la banda. Rasmussen, por su parte, insinuó que el proyecto entrará en un receso indefinido mientras evalúa sus próximos pasos.