Perry Stage

No importa quien este tocando, no importa si es Metallica, Bjork, Paul McCartney o Radiohead en los escenarios principales, en el Perry Stage hace varias ediciones del Lollapalooza ocurre un fenómeno muy llamativo ligado a la música electrónica (Dubstep, Trap y Electro House), externo a todo lo que te pueda ofrecer el cabeza de cartel de turno que se presente, una multitud de jóvenes en su mayoría entre 16 y 21 años llenos de euforia y energía por bailar y saltar con cada explosión de las mezclas es asombrosa, y tan así que en su mayoría no les interesa y ni se toman el tiempo de ver otras presentaciones de connotados artistas en otros escenarios (Metallica por ejemplo). Y esto no es solo porque lo están pasando bien en su zona de confort con sus pares, sino porque pasado las 5 de la tarde el acceso a Movistar Arena se hace complejo para salir, ya que cierran las entradas por colapso del recinto.

Este tipo de eventos de música electrónica para el acceso a menores de edad, no son más de 2 a 3 por años en nuestro país, ya que los artistas del corte electrónico que se presentan en festivales están enfocados a un público de mayoría de edad, (Creamfields, Mysteryland), motivo de sobra para que cada año sea una carta segura traer a Lollapalooza exponentes como Jack Ü, Zedd,Dj Snake o Marshmello.

Respecto a este último, tuvimos la oportunidad de ver su show en vivo del Dj y productor que comenzó el año 2015 a hacer música, y que con un solo álbum editado el año 2016 “Joytime” logró llenar el Perry Stage, al punto de tener jóvenes saltando de las tribunas a las canchas y armando avalanchas para poder entrar a ver la performance de este productor norteamericano. Si bien dentro del público podíamos ver padres con sus hijos y uno que otro espectador mayor de 21 años, podríamos encasillar al prototipo de espectador jóvenes entre 14 a 21 años en su perfil del barrio alto y con una actitud eufórica y motivada a darlo todo por el artista.

En lo que respecta al show presentado por “Marshmello” es un tipo que sabe bien el target al cual va apuntado su espectáculo, se presenta con una máscara de malvavisco y se encarga de animar la fiesta invitándote a saltar y moverte con espectaculares visuales y show de luces intercalando emojis, figuras, formas de todos colores.

En cuanto a la formula musical la verdad es bastante simple: tocar remixes de no más de 3 minutos de sus pares como Jack Ü, Dj Snake,Martin Garrix o remixes en versiones Trap y Dubstep utilizando coros de temas muy conocidos de Justin Bieber, White Stripes, entre otros. A modo de cierre, respecto a los espectadores con energía desbordante, cabe destacar a varios del público masculino en cancha sosteniendo a chicas en short y bikini en sus hombros, mientras que el resto se preocupa de responder a cada climax de los remixes formando “el reventón” un circulo de 10 a 15 metros donde al momento de explotar el tema se juntan y saltan lanzando agua de forma aleatoria. Sin duda son otros códigos fuera de lo común del espectador en un festival de música, la capacidad de entrega ante un artista que tiene una trayectoria de dos años, que no tiene grandes mensajes en su lírica o novedades en cuanto a lo musical, es algo que seguramente nos costará entender.

Foto: Lollapalooza Chile

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